Bienvenida

“El hombre es el único animal que dibuja, el único que crea arte, el único que busca la belleza, porque desde la creación artística atisba la verdad y con la luz de la belleza logra iluminar su esencia”
Siempre he querido tener un blog. Desde que hace años empezaron a ponerse de moda me ha rondado en la cabeza la idea. Me hubiera gustado tener un blog con un pseudónimo misterioso para, detrás de ese alter ego, abrirme sin pudor en mis reflexiones acerca del mundo, mis experiencias, mis conclusiones y creencias.
Supongo que este deseo de hablar por boca de otro puede ser algo común en un intento de expresión auténtica y veraz, desde las mismas tripas sin filtros. Nos incomoda hablar y expresar nuestro punto de vista sobre las cosas libremente por miedo a ser juzgados, por miedo al rechazo. En definitiva, por miedo a quedarnos solos. La sociedad ya se encarga de poner las reglas y límites. De definir lo que está bien y lo que está mal. Lo que es normal y lo que es extraño. Y todos hacemos más o menos esfuerzos por encajar en nuestro molde.
Hay para quien ese molde es cómodo. Algunos lo llevan con resignación. Otros para los que el molde es una camisa de fuerza que asfixia. Y, para los de este último grupo, existen mil maneras de intentar escapar. En mi caso la asfixia fue muy molesta durante años y no comprendía el malestar vital que me perseguía día y noche, incluso me sentía culpable, teniendo como he tenido una vida más que privilegiada. Lo único que tenía claro es que mi molde no era para mi. Siempre busqué refugio y respuestas entre las páginas de libros y aprendí a identificarme con sus personajes, a entenderme a través de ellos. Pero solo recibía, no daba, no hacía. Mi creatividad estaba muerta.
Y un día me senté a escribir. Fue justo después de que cayera en mis manos un libro que siempre recomiendo, “El camino del artista”. En los primeros capítulos la autora invita escribir tres páginas diarias nada más amanecer, soltando todo lo que se tiene en la cabeza: unos días sueños reveladores, otros días anécdotas anodinas, otros, reflexiones extraordinarias. Disciplinada como soy, compré un cuaderno. Y la magia se hizo sola. Por fin no me limitaba a leer o escuchar a otros, por fin ponía en palabras mi pensamiento único y original. Por fin analizaba mi vida, tomaba las riendas, construía mi persona. Y lo más importante, me reconciliaba conmigo.
En algún lugar de ese proceso decidí crear mi propio molde. No fue una decisión rápida ni fácil, pero si natural e irremediable. Como consecuencia de esta solitaria aventura me lancé al vacío, no sin miedo, y dejé un “buen” trabajo con un salario a la altura del estilo de vida que “me correspondía”. Pero sin duda la mejor consecuencia de esta aventura es “Un Viaje”, cuatro canciones en las que con empeño y pasión he tratado de narrar este camino y ponerle voz. Por fin, mi voz.
No sé a dónde me llevará este nuevo camino, pero si ayudándome a mi puedo ayudar o inspirar a una sola persona de este mundo, esa será mi mejor recompensa.

A.​

Pin It on Pinterest